Saber Técnico y Tecnológico, un poco de historia para su comprensión

Alberto Almaguer

Instituto Tecnológico Superior Yavirac

 

  Como acción transformadora la técnica es mucho más antigua que la ciencia. La habilidad para la técnica siempre representó una importante ventaja en la evolución humana, mientras que la capacidad para la ciencia resultaba irrelevante. La ciencia tuvo su origen en la Grecia Clásica, pero tal y como se acepta hoy en día es un fenómeno todavía más reciente, que puede datarse entre finales del XVI y comienzos del XVII. La tecnología entendida como técnica científicamente fundamentada es aún posterior; hasta la segunda mitad del XIX la ciencia no tuvo prácticamente ningún impacto importante sobre la técnica. Seguir leyendo...
Hacia finales del siglo XIX, coincidiendo con la institucionalización y profesionalización de la actividad científica, gran parte de la ciencia del mundo occidental se apropia de la tecnología y la exhibe como producto de la denominada ciencia pura; esto es, se pretendió subordinar la tecnología a lo abstracto, mostrándola como el resultado tangible de un conocimiento científico superior. Sin duda, esta nueva situación no era ajena a la demanda que hacían los científicos académicos a la sociedad con el fin de conseguir más fondos y recursos para poder realizar sus investigaciones (Layton, 1988).
   
 

 

Posteriormente, en el siglo XX se multiplicaron las tecnologías basadas en la ciencia, llegando ésta a desempeñar un papel más importante en muchas innovaciones tecnológicas -entramado que suele conocerse como tecnociencia-; pero, aun así, la tecnología contemporánea no debería interpretarse como una simple muestra de la aplicación de los descubrimientos realizados por los científicos (Basalla, 1988). En las sociedades modernas las conexiones entre ciencia y tecnología no son jerárquicas sino sistémicas y muy complejas. Seguir leyendo...

La práctica tecnológica se ha ido haciendo más científica, no sólo por los conocimientos que le proporciona la ciencia sino, sobre todo, por haber incorporado de un modo cada vez más consciente y extendido una metodología más sistemática. Del mismo modo, la ciencia está cada vez más ligada a los intereses tecnológicos (Acevedo, 1997) y también ha desplazado poco a poco su modo de hacer y su organización desde los típicamente académicos hasta los característicos de los laboratorios industriales y gubernamentales; esto es, la práctica científica se ha hecho también más tecnológica. Como ha hecho notar Ziman (1984), actualmente todas las tecnologías tienden a generar sus propias ciencias; al mismo tiempo, es difícil encontrar algún campo de conocimientos que no sea examinado para determinar sus potenciales beneficios comerciales, por lo que todas las ciencias que aún no lo han hecho se encuentran en vía de dar lugar a sus respectivas tecnologías. No obstante, aunque hoy en día la relación entre la ciencia y la tecnología sea bastante extensa en numerosos casos, todavía hay muchos más donde la interacción es menos intensa de la que suele darse entre la nueva y la vieja tecnologías (Price, 1972); la mayoría de estas novedades tecnológicas derivan, en lo fundamental, evolutivamente de inventos anteriores (Basalla, 1988).

La ciencia y la tecnología han terminado por transformar numerosos espacios de las sociedades contemporáneas. Son innegables los beneficios que de tal transformación se obtienen, pero también son numerosos los riesgos que han surgido de tan vertiginoso desarrollo. Esta doble condición obliga a que la ciencia y la tecnología deban ser vistas con una actitud más crítica, ya que no siempre son los mismos impactos los que se presentan en el mundo desarrollado que en los países del sur. Es por eso que uno de nuestros retos fundamentales como sociedad latinoamericana es desarrollar un modelo de pedagógico en educación técnica y tecnológica que responda a los desafíos sociales de la realidad regional sin perder de vista los estándares de calidad necesarios a nivel mundial. 

 
 

Formación Técnica y Tecnológica. Su naturaleza e importancia

La dimensión educativa de la relación Ciencia, Tecnología y Sociedad presenta matices muy diversos y complejos, producidos, por una parte, desde el campo específico de los estudios de Ciencia, Tecnología y Sociedad, los cuales han permitido abrir la discusión acerca de las implicaciones de la ciencia y la tecnología en el contexto social y, por otra, desde la enseñanza de la ciencia que viene incorporando paulatinamente discusiones sobre el papel que debe jugar la ciencia en la sociedad. Desde una concepción más amplia de la tecnología, un nuevo actor en el escenario se abre paso, la Educación en Tecnología, que gracias a involucrar en la actividad educativa tanto los aspectos técnicos como los culturales de la tecnología en una deseable relación teórico-práctica, constituye una prometedora contribución a la desmitificación y democratización de la ciencia y la tecnología. Seguir leyendo...

La formación técnica profesional y tecnológica de manera específica, cobra cada vez más importancia en Ecuador y el mundo. La dinámica de la economía mundial, así como las necesidades de las organizaciones, han provocado un aumento en la demanda de profesionales que cuenten con conocimientos específicos en el área en que van desarrollar sus competencias; en este sentido, las empresas solicitan empleados que se desempeñen directamente en el plano operativo, que tengan capacidades para solucionar problemas puntuales, en el mayor tiempo posible, de manera práctica y sencilla.

A partir de la última década de la historia ecuatoriana, la formación del nivel técnico y tecnológico se ha logrado posicionar en las diferentes estructuras sociales y productivas de la nación, gracias a la voluntad del gobierno en apuntar hacia una formación especializada con carreras de ciclo corto e innovadoras; cuya misión es formar una fuerza laboral técnica calificada que les otorgue mayores posibilidades de una rápida inserción en el mundo laboral. A pesar de los cambios tecnológicos acelerados que experimenta la sociedad moderna y teniendo en cuenta que las habilidades fundamentales que se buscan en los procesos de enseñanza y aprendizaje de este nivel de educación redundan en el Saber Hacer

El proceso de formación de los técnicos y tecnólogos tiene un alto componente de desarrollo de destrezas complejas y habilidades técnicas específicas, basados en la premisa de resolución tecnológica a problemas y demandas socio-productivas. Los estudiantes adquieren competencias especializadas, basadas en sólidos conocimientos tecnocientíficos, que entre otras cosas, les permiten aplicar principios de autonomía, autogestión y resolución de conflictos

Siendo así, es muy importante que se considere y valore la oferta académica de los institutos tecnológicos superiores públicos, que brindan una educación gratuita y de calidad, como una alternativa profesional viable y apropiada, rompiendo con el mito de que sólo la oferta académica de las universidades es la única opción para una formación de nivel superior.

La formación técnica y tecnológica, por tanto, es una alternativa de formación a mediano plazo, que facilita la inserción laboral en la sociedad en donde las tendencias marcan cambios notables del trabajo, el emprendimiento y la innovación. 

Instituto Superior Tecnológico de Turismo y Patrimonio Yavirac. ¨Fortaleciendo Capacidades¨.

El actual Instituto Tecnológico Superior de Turismo y Patrimonio Cultural “Yavirac”, tiene sus orígenes en las necesidades identificadas por las autoridades y personal docente del Colegio Nacional Técnico Aloasí, que el 25 de octubre de 1995, mediante acuerdo ministerial No. 5196, se crea el Instituto Técnico Superior Aloasí, para que en dos años adicionales de estudio, los bachilleres opten por el título de Técnico Superior en las carreras de: Análisis de Sistemas, Contabilidad de Costos y Electricidad. El 22 de enero de 2004, en uso de sus atribuciones el Consejo de Educación Superior (CONESUP) autorizó el cambio de Instituto Técnico Superior a Instituto Tecnológico y la apertura de las carreras de Tecnología en Electricidad, Tecnología en Análisis de Sistemas, y Tecnología en Contabilidad de Costos mediante el Acuerdo Nro. 172, del 22/01/2004 y la tecnología en Electrónica, según el Acuerdo Nro., 203, del 04/05/2004. El 15 de mayo de 2013 mediante resolución No. RPC-SO-18-No. 155-2013 el Consejo de Educación Superior aprueba la carrera de Técnico Superior en Guianza Turística, la misma que está vigente por 5 años, hasta el 2018.

Al presente, el ITS 24 de Mayo, el ITS Benito Juárez y el ITS Gran Colombia funcionan en sus instalaciones ofertando las carreras de Marketing, Desarrollo de Software y Diseño de Modas, respectivamente. En este contexto podemos resaltar que el Instituto lleva acabo importantes proyectos en el ámbito de la formación continua y  emprendimiento articulados con las instituciones del Estado ecuatoriano encargadas de la gestión y preservación del patrimonio cultural.